Cuando este policía en su día de descanso estaba bombeando gas, ocurrió algo increíble. Pero en vez de correr para salvarse a sí mismo este oficial hizo algo verdaderamente heroico. ¡Dios bendiga a este héroe!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?