Lo que este niño vio cambió su vida para siempre y ahora él es un Buen Samaritano que empezó algo especial. ¡Tiene que ver como la bondad de Dios se difundió por toda esta comunidad!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?