Esta familia salió a cenar pero mas que un platillo de comida recibieron una gran sorpresa por parte de su hijo quien se hizo pasar por el mesero. Su hijo acabába de regresar del ejercito después de un largo tiempo.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?