Esta dulce perrita Rottweiler disfruta mucho de su baño semanal en la tina. ¡Pero es obvio que le gusta más la ducha! Su dueña le pide que salga, ¡pero ella simplemente no quiere salir! ¡Tan lindo!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?