Esta pequeñita tiene sindrome de down pero eso no le es obstaculo en lo absoluto, en lo único que ella se enfoca es en cantar su canción favorita frente al espejo de su casa y lo hace de una gran manera. ¡Que gran ejemplo de vida!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?