Dios nos ha dado tantos regalos maravillosos, desde los grandes hasta los más pequeñitos. ¡Sólo vea el vídeo de un pato durmiendo y esté agradecido por todo lo que hay en su vida! ¡Amén!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?