Los jueces obviamente no esperaban que ella cantara esta canción cristiana, ‘Sus ojos están sobre el gorrión’. ¡Pero cuando lo hizo se quedaron impresionados! ¡Qué hermosa versión de un clásico de góspel increíble!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?