Gran interpretación de “Oh Mary” por Theresa Andersson. Al principio todo empezo a oscuras pero poco a poco se fue iluminando el escenario hasta descubrir todo lo que una sola persona hacia al mismo tiempo.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?