Cuando a este amiguito le pusieron su disfraz de leon, tambien le enseñaron a rugir como leon, pero, bueno este “cachorrito” esta aprendiendo poco a poco.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?