Estos alumnos tenían que mandar mensajes de texto mientras conducían, y lo que capto la camara escondida me dejo boquiabierto. Esta es la prueba de que manejar y mandar mensajes de texto es muy peligroso. Una buena lección para los muchachos.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?