Un hermoso poema escrito por el pastor John Piper describiendo su gran asombro al ver que Dios escribe detalladamente las páginas de nuestra historia hasta formar un libro perfecto y digno de su autoria.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?