Ryan no tiene hogar y vive en la calle desde hace 30 años, ¡pero él realmente tiene un don de Dios! Nunca ha tomado una lección de piano y sin embargo, sabe tocar el piano…y él mismo escribio esta bella melodía. ¡Prepárese para estar asombrado!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?