No todos los adolescentes reaccionarían así cuando ven a uno de sus padres, pero esta porrista amorosa no pudo contener las lágrimas al ver a su padre soldado.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?