Melissa y sus hermanos han tenido una vida muy difícil. Pero esta marinera está decidida a cambiar la vida de su familia que le queda. Y viendo sorpresa tras sorpresa que le ayudó a lograrlo, ¡me tiene con lágrimas!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?