Este perro no puede dejar de moverse de un lado a otro cuando escucha su canción favorita en la radio. Su expresión y su forma de mover son verdaderamente simpáticas.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?