Este pequeño cuadrupedo no pudo contener la emocion de jugar en la nieve cerca de su casa. Lo más simpático es que el mismo se usó como trineo para deslizarse por la nieve.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?