La pequeña Brooklyn tiene una de las risas más contagiosas que puedas oír. En este video la pequeña no puede dejar de reír al ver que su papá está jugando con la comida a la hora de la cena.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?