Samuel Hernández inspira aún al corazón más decaído con esta preciosa verdad del amor de Dios. Después de esto, ¡de seguro que su corazón estará lleno de esperanza!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?