Nunca pensé que un personaje azul podría cambiar mi día de esta manera,
pero lo que este motociclista en disfraz de Lucas Comegalletas acaba de
hacer para un joven aficionado ¡es hermoso! ¡Que Dios los bendiga a
ambos!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?