Al llegar de la escuela a su casa esta muchachita esperaba llegar a hacer su tarea pero nunca se imagino ver a un perrito muy tierno como regalo de sus padres. Su reacción y expresión lo dice todo.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?