A veces no entendemos por que Dios nos hace pasar por varias pruebas, hasta que nos damos cuenta que solo de esa manera es como Él nos guía a encontrar la llave que hemos perdido.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?