Esta pequeñita vio a su mamá bailar flamenco y desde entonces agarró un gran interes por el Flamenco. Gigi como le dicen, se pone los zapatos de su mamá, se para frente al espejo y comienza a bailar como toda una profesional.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?