Antes de ir a dormirse este gatito pasó a que su deuño le diera unas cuantas caricias y no descansó hasta que obtuvo lo que quizo. En gato bastante persistente, ¿no crees?
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?