Este pequeño cachorrito experimentó por primera vez sentir el aire en su cara en un paseo en carro. No solamente sintio el aire en su cara pero también en sus patas. ¡El pequeño disfruto al máxicmo!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?