Para ayudar a su hermanita a dormir, este pequeño ángel se dio a la tarea de arruyar a su hermanita y de cuidar de ella hasta que se quede dormida sin ningun problema.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?