Este grupo de vacas estaba pastando en la pradera cuando un hombre tocando una acordeón se acerco a ellas, en cuestion de minutos todas las vacas se acercaron para disfrutar de la música mas de cerca.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?