Se dice fácil pero a veces la verdad es que cuesta bastante. El vivir por fe es una clara indicación en la Biblia y también una gran muestra de nuestra obediencia para con nuestro Señor Jesucristo.
Estos son cinco hábitos que he descubierto que caracterizan a una mujer que no se rinde:
1. Se levanta cada mañana y continúa con sus compromisos a pesar de cómo se sienta.
Es decir, sus pies están fuertemente ubicados en las tareas del día. Aunque renunciar parezca ser una opción, se rehúsa a convertirse en una persona con la que Dios o los demás no puedan contar.