A veces queremos que nuestro mundo sea mejor y solo vemos las cosas por su lado mas gris. Pero, ¿que tal si en elugar de hacer eso mejor nos dedicamos a cambiar nuestra actitud? No perdemos nada con intentar.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?