Muchas veces es facíl sentirnos victimas de todo y justificar que no podemos ser felices por que no tenemos lo que queremos, pero, ¿cuantos de nosotros estamos 100% bendecidos todos los días pero estamos muy distraidos para notarlo?
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?