A primera vista parece que estamos viendo una imagen de un trapeador normal en una casa, pero despues de un tiempo te das cuenta de que es un perro muy peludo el que esta acostado en el suelo.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?