El nieto de esta señora acaba de regresar a casa después de un largo tiempo fuera y cuando le cayó de sorpresa a la abuela ella no lo pudo creer y su reacción lo dice todo.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?