Esta pequeñita era el hazmereir de todos en la escuela por usar lentes hasta que su madre y muchos más en el internet se unieron para defenderla y para hacerle ver a los demás que no está sola. Que gran ejemplo de solidaridad.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?