Jasper fue robado de su familia y después de cuatro meses fuera de casa alguien lo vio pasear por las calles y lo llevaron a la clinica mas cercana donde gracias al microchip que traía, pudieron dar con su familia.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?