La pequeña Johana y sus compañeras de baile bailaron la canción de “Respect” de la artista Aretha Franklin pero nadie se imaginó lo serio que se tomaría el papel y la manera en que se robó el show con su talento.
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?