El pequeño Will nunca había abrazado a una niña antes. Y cuando vea su reacción después de estar abrazando a esta pequeña lindura, ¡tiene que sonreír! ¡Oh cielos estoy haciéndole porras también!
Estas cinco palabras cuentan la verdad de nuestra fe. Si confiamos en lo que creemos, podremos ser una luz para los demás, inclusive ante la amenaza de dolor....