El amor de una madre por sus hijos es algo grande y maravilloso. Lo que esta madre hizo por sus hijos le dejará con la boca abierta. ¡Dios bendiga a las madres!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?