Mónica Rodríguez es una gran adoradora ¡y el amor de Dios en ella es realmente contagioso! Aunque no pueda ver a Dios, Él está allí en cada momento y cada detalle. ¡Adore a Dios porque es real y se manifiesta en su vida cada día!
Estos son cinco hábitos que he descubierto que caracterizan a una mujer que no se rinde:
1. Se levanta cada mañana y continúa con sus compromisos a pesar de cómo se sienta.
Es decir, sus pies están fuertemente ubicados en las tareas del día. Aunque renunciar parezca ser una opción, se rehúsa a convertirse en una persona con la que Dios o los demás no puedan contar.