Cuando esta mujer subió al avión, lo último que quería era pasar un largo viaje al lado de esta persona. Espero que la experiencia le haya enseñado una buena lección. Porque de tal manera amó Dios ¡al MUNDO entero que dio a Su único Hijo!
Estos son cinco hábitos que he descubierto que caracterizan a una mujer que no se rinde:
1. Se levanta cada mañana y continúa con sus compromisos a pesar de cómo se sienta.
Es decir, sus pies están fuertemente ubicados en las tareas del día. Aunque renunciar parezca ser una opción, se rehúsa a convertirse en una persona con la que Dios o los demás no puedan contar.