Este pequeño bebé tiene sólo unos meses, pero descubrió una gran novedad durante su visita a la tienda. Y su mamá no es la única que quedará sonriendo. ¡Esto le va a gustar!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?