Tiene que ver lo lindo de estos loros cantando alabanzas a Dios. Cuando uno se cansaba el otro tomaba la voz principal… ¡Tuve que verlo varias veces para creer esta lindura!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?