Cuando su tienda estaba siendo robada a punta de pistola, esta fiel mujer cristiana ordenó al ladrón que se fuera en el nombre de Jesús, el Señor. ¡Lo que pasó después de eso es simplemente milagroso! Nunca dude del poder de Dios.
Estos son cinco hábitos que he descubierto que caracterizan a una mujer que no se rinde:
1. Se levanta cada mañana y continúa con sus compromisos a pesar de cómo se sienta.
Es decir, sus pies están fuertemente ubicados en las tareas del día. Aunque renunciar parezca ser una opción, se rehúsa a convertirse en una persona con la que Dios o los demás no puedan contar.